paginabierta, paginaabierta, pagina abierta

pagina abierta

Lina Cristiano

temas

información

Contactar

contactar

inicio

Lina Cristiano

contactar

Que la paz esté conmigo

 

 

La reconciliación y armonía con nosotros mismos constituye un paso esencial para restablecer la paz interior. Nuestra paz interior se ve afectada por nuestro estilo de vida, por el modo en que manejamos los asuntos que se nos presentan, por lo que pensamos constantemente, por los principios y creencias que elegimos dirijan nuestra vida.

Si buscamos en el diccionario de la lengua española, la palabra “reconciliación”, nos encontraremos con calificativos que hacen alusión a la unión y la alianza; esto nos ilustra el hecho de que, cuando no estamos en paz con nosotros mismos, nos sentimos aislados, divididos, alienados, de nosotros mismos, y en relación con los demás. La falta de paz incluye: el autoengaño, la negación, la falta de aceptación de una realidad, querer controlar a otros ó alguna situación, los apegos, las expectativas, los juicios, la culpabilidad, la vergüenza, la rabia y la frustración, entre muchos otros; todo esto se manifiesta en un estado de conflicto interior, desasosiego y agitación, generándonos un cuadro autodestructivo que nos aleja cada vez más de la reconciliación y armonía con nosotros mismos, y su natural consecuencia: la paz interior.

La verdad es que, si no estamos en paz con nosotros mismos no podemos aportar paz. Tomar la decisión de aceptar y perdonarnos por nuestras debilidades y fallos, por nuestros errores pasados, por lo que hicimos ó dejamos de hacer, ó por lo que pudo ser y no fue, requiere un nuevo nivel de comprensión, partiendo del punto de que, si hubiéramos sabido una mejor manera de hacer las cosas, seguramente habríamos actuado de un modo distinto, sin embargo, todo lo que ocurrió tenía un fin, una lección por aprender, un crecimiento implícito, que nos transformó en quienes somos ahora. Necesitamos comprender, comprendernos y estar agradecidos por todo lo que significó lo ocurrido. Reconocer que, todas esas experiencias eran necesarias para impulsarnos hacia un nuevo nivel de conciencia, crecimiento y aprendizaje, nos ofrece una nueva perspectiva de los acontecimientos, que lejos de culpabilizarnos, nos muestra el camino hacia el restablecimiento de la paz interior, hacia la comprensión y aceptación de nuestra humanidad. Tarde o temprano nos damos cuenta de que, todo avance espiritual va precedido de algún desastre o alguna crisis, y que todo lo que ocurrió debía ocurrir tal como lo hizo. Todos los implicados teníamos lecciones que aprender, así que los acontecimientos se desarrollaron de manera perfecta de acuerdo con esas lecciones que necesitábamos aprender. Llegar al punto de asumir la responsabilidad por lo ocurrido, reconciliarnos con ello, y sentir gratitud debido a ello, por las personas que participaron para nuestro aprendizaje, por las lecciones que aprendimos, por la sabiduría adquirida, y por una nueva visión de la vida, es un importante signo de que está ocurriendo la reconciliación, de que hemos comprendido la lección. Nos hallamos inevitablemente interconectados y participamos tanto en las lecciones de los demás como en las nuestras, todo estuvo bien tal y como ocurrió, era necesario que así ocurriera, aunque en su momento no lo veamos así. Cada experiencia se presenta como una extraordinaria oportunidad para el crecimiento y madurez personal, y para la evolución espiritual. Lo más importante de cada experiencia que tenemos es la sabiduría, el descubrimiento y aprendizaje que podamos extraer de ella. Las personas se atraen unas a otras, para revelar y manifestar partes desconocidas ó ignoradas dentro de cada uno, para sanarnos mutuamente, para acompañarnos temporalmente o por toda la vida, mientras evolucionamos y aunque a veces no estemos concientes de esto, nuestra participación en ello, es un hecho ineludible.

Para concluir un pensamiento de Masami Saionji, directora del movimiento de la oración por la paz mundial: “... Somos recreados a cada momento. No te lamentes, ni inquietes por los sucesos pasados, no desperdicies energía en ello, busca comprender. Todo desaparece en este instante de renacimiento. Libérate y despierta, date cuenta que tienes la oportunidad de renacer en este mismo instante.....”

Lina Cristiano