¡Hola! Me
llamo Missi, a medida de que
valláis leyendo os daréis
cuenta de quien, soy yo.
Yo vine a esta casa cuando
tenia unos dos meses, era
muy pequeña; en esa casa
vivían tres personas
maravillosas que me miraban
y me decían cosas cariñosas,
pero a mí me costo adaptarme
a ellas un tiempo, pero a
medida que pasaban los días
los iba conociendo; cuando
yo llegue ya tenían mi plato
mi camita y mi cajita para
hacer mis necesidades y un
precioso collar con un
cascabel y el primer día que
me lo pusieron me sentí muy
rara pues cada paso que daba
oía sonar algo, pero pronto
me di cuenta de que era yo,
que cada vez que me movía
sonaba ¡ge ya lo tengo es mi
precioso cascabel! En esa
casa todos me miraban. Auque
pasó más tiempo con la
señora de la casa, la cual
me quiere mucho; aunque
debes en cuando recibo una
buena bronca, la verdad es
que soy muy traviesa y le
ago algunas trastadas.
Apenas llevo con ellos unos
tres meses y ya me conozco
la casa como la palma de mi
pata, me justa dormir encima
de la cama grande, pero solo
un ratito prefiero dormir en
las piernas de la señora
porque debes en cuando me
acaricia y me rasca y eso me
chifla y lo mas guay es que
cuando llega la noche y se
van a dormir, me dejan la
salita para mi solita ¡que
emoción! Me encanta
corretear por ella, subo a
la mesa, de la mesa me tiro
al sofá y paso a la silla y
luego me subo a la estufa y
de allí a la tele, lo paso
súper pipa, tiro algún que
otro florero y cuando se
levantan esta la salita
patas arriba, pero pronto se
le pasa el enfado aunque me
ponen mala cara; y cuando ya
no puedo mas me tumbo en una
maravillosa toca, que me
saco la señora para mi, y
después de muñirla con mis
patas y ronroneando me
acurruco y me hecho una
siesta de campeonato, y
cuando me despierto, empiezo
a estiras mis patitas me
pongo en pose y empieza la
juerga, corro de un lado a
otro subo y bajo como un
rayo del sofá y la señora me
dice ¡mira que terremoto
eres parece que esta loca!
Pero ella no sabe que es de
alegría.
No os e hablado de la
comida, bueno me dan de
todo, pero e de confesar que
soy delicadita para comer,
me gusta el pescado pero
poco, el jamón york, me
chifla me vuelve majareta y
esas latitas que me compran,
salsa de pollo, de truchas y
gambas ¡que delicia! Ahora
lo que no trago son esa
galletitas tan secas y duras
que se empeñan en que coma,
es que no me pasan por la
garganta; con lo jugositas
que están esas latitas
¡miau! Aparte de esto ay
otras cosas que me encantan,
como cuando abren la ventana
de la salita; veras me
explico por ejemplo yo esto
haciendo mis cositas y oigo
subir la persiana y abrir la
ventana, pues parezco un
rayo un salto de leona subo
al sofá y desde allí me
asomo a la ventana y miro la
calle y veo la gente pasar,
los coches y mis amigos,
porque yo soy una gata, pero
tengo muchos amigos, como
Bobi, Maira, Minuch y
Liberto, os preguntareis
quien es Liberto pues nada
mas que un perro y me lo
paso pipa con el, pues somos
vecinos y de la misma edad,
cuando mi señora me sube a
su casa o Liberto baja a mi
casa jugamos durante horas y
como es normal yo acabo
agotada.
Os voy a contar lo que me
paso:
Un día vi. A mi señora que
se metía en un cuarto
trastero y de allí saco una
enorme caja, tan grande que
me asuste, pero no huí
corriendo, me quede y empezó
a sacar cosas un enorme palo
ay si que me asuste y Salí
echando chispas me metí
debajo del sofá y no me moví
para nada; ella cojio ese
palo tan largo y le quito un
plástico que lo envolvía y
cual fue mi sorpresa cuando
vi que salían ramitas verdes
yo no savia que era aquello,
pero luego abrió una caja y
de allí empezó a sacar y a
colgar unas preciosas
bolitas que brillaban y eran
de muchos colores, eso me
gusto, pero yo seguía debajo
del sofá , después saco unas
tiras muy largas y
brillantes como las
pelotitas y ella iba
enganchando en aquellas
ramitas verdes, después
cuando termino me dijo ¡Missi
ven y veras que bonito! Pero
no quiero que toques nada ¡je
me dije yo! Ella me decía
mira que árbol de navidad
mas bonito, mientras ella
enchufaba unas cositas que
se apagaban y encendían ¡que
guai me dije! Eso me gusto
aun mas, al mismo tiempo
sonaba una musiquita muy
bonita, eran niños cantando;
pues me sorprendió, cuando
hoy (pero miran cono beben
los peces en el río) ¿los
peces? ¿Dónde están? ¿Eso es
comida? Lo peor es que yo no
veía peces y así quedo.
Al día siguiente tuve una
visita, era mi amigo Liberto
¡que guai! Tenia que
contarle muchas cosas, asin
que mientras su dueña y la
mía estaban cotilleando mi
amigo y yo estábamos mirando
aquel árbol de navidad tan
bonito, pero de pronto se me
ocurrió que podíamos jugar
un poco con las pelotitas
del árbol y yo con mi patita
empecé a tocarlas y vi que
se movían, mientras Liberto
correteaba alrededor, de
pronto me sorprendió cuando
vi una bola enorme y me
quede mirándola y me vi por
primera vez, vi que tenia
los ojos azules y mi pelo
era negro brillante, me vi
muy guapa. Pero cambie el
rumbo y seguí tocando
bolitas y me enganche de una
hermosa tira roja y
brillante me callo encima y
rodeo mi cuello cuando de
pronto Liberto paro y me vio
me dijo! Ho Missi que bella
estas! Que bonito te sienta
el color rojo sobre tu pelo
negro. Pero empecé a
corretear debajo del árbol y
Liberto me persiguió, el ya
era mas alto que yo, y se
enrollo con las tiras asin
que el árbol callo al suelo
y la que se lío, mi señora
lo oyó y chillando decía
¿Qué habéis echo? ¿Qué
desastre? ¿Cómo os coja
veréis como os pongo el
trasero? Menos mal que yo me
escondo fácil, pero mi amigo
no, así que el pago el pato
¡que mala soy! Pero es que a
el solo le riñen y a mi me
iban a poner el trasero
rojo. Mi señora consiguió
poner todo en su sitio y
volvió a brillar como antes.
Y llego una noche muy
especial, pues había gente
en casa y la chimenea estaba
encendida, eso me chiflaba
pues en un hermoso cojín que
tenia muy cerca me dejaba
caer y calentita me quedaba
dormidita y podía soñar con
mis amigos. Cuando me
desperté estaba toda la
familia alrededor de la mesa
comiendo y con velas rojas
encendidas, era muy bonito
todos estaban alegres y eso
me gusto. Cuando terminaron
todas las luces se apagaron
pero las del árbol no mi
señora avía tocado algo y
las luces empezaron a
apagarse y encenderse ¡que
hermoso era aquello! Yo me
volví acurrucar en el cojín
y me quede dormidita, cuando
de pronto oí un ruido y me
quede mirando la chimenea,
ya no había fuego, de pronto
asomo un señor gordo que
llevaba un traje rojo y un
gran saco, yo me escondí
debajo del sofá y vi, Como
ese señor dejaba cajas de
todos los tamaños debajo del
árbol, y yo no me atreví a
salir me quede debajo del
sofá hasta que se hizo de
día, allí me que dormida
hasta que los gritos de la
familia me despertaron ellos
gritaban ¡que me atraído
papa Noel! Bueno mi señora
me llamo ¿Missi donde estas?
yo salía del sofá diciendo
miau miau y me acerque, ella
me decía ¡mira Missi hay un
regalo para ti! Yo me
contorneaba entres sus
piernas mientras ella abría
una cajita y saco un hermoso
collar rojo con un cascabel
¡era precioso! Me lo puso en
mi cuello y yo daba saltos
de alegría, correteando de
un lado a otro y me decían ,
mira que contenta esta ;
luego cuando ya habían
terminado llego la hora de
la comida mi señora me llamo
y me dijo toma Missi hoy
tienes latitas y jamón jork
¡que guai! Me preguntaba que
pasaba pero solo les oía
cantar, feliz navidad feliz
navidad, yo comprendí que
era algo muy bonito.
Por la tarde mi señora me
subió a casa de Liberto y yo
le dije mira que collar tan
bonito me ha traído papa
Noel y el contesto pues a mi
me atraído una cadena para
pasear ¡que bonito! Yo no
podía salir a la calle a
pasear y el si, pero me daba
igual yo tenia muchas cosa
para divertirme en casa y
sobre todo ahora que habían
puesto ese árbol lleno de
bolitas y esas tiras tan
brillantes.
Los días iban pasando y en
casa solo se oían canciones
de navidad y cuando la
familia se juntaban por la
noche era muy hermoso, yo
iba como una pelota todos me
acariciaban y me arrascaban
el cuello y yo ronroneaba;
lo peor era cuando se iban a
dormir ¡jajá! Yo era la
dueña de la casa y la
correteaba toda, vi en un
rinconcito que había una luz
y me acerque haber que olía
por allí, habían muchas
figuritas yo con mi pata
empecé a tocar y como
siempre metí bien la pata,
por la mañana mi señora me
llamaba con voz muy fuerte,
ó ó me dije, ella seguía
llamándome ¡Missi Missi!
Donde te has metido, mira
que has hecho con el Belén
lo as destrozado todo eres
un terremoto. Bien yo
comprendí que aquello era
importante y le sentó peor
que cuando Liberto y yo
tiremos el árbol.
Bien y entre desastrillos y
ajetreos los días pasaban,
hasta que otra noche se
monto otra fiesta, yo veía
que en la casa había mucho
jaleo y alegría no sabia
porque, hasta que hoy unas
campanadas, que me asustaron
y todos se reían, se metían
como unos granos en la boca
cada vez que se oía una
campanada; yo decía mira se
van ahogar con la boca tan
llena, luego se daban besos
y abrazos y decían ¡feliz
año nuevo! Yo no entendía
mucho lo que pasaba pero me
sentía feliz, y los días
siguieron. Cuando una noche
me quede durmiendo en mi
cojín, a la mañana
siguiente, los gritos y
jaleos me despertaron iban
diciendo! vamos correr a ver
que nos han traído los reyes
magos! Aquello era
escandaloso apenas podía oír
a mi señora decir ¡Missi ven
mira hay algo para ti! Yo
como pude me acerque y vi
una hermosa cama de mimbre
toda acolchadita preciosa
que hacia juego con mi
collar
!que
siestas me iba a echar; por
fin encendí que aquellos
días eran muy especiales y
maravillosos para todos y
para mi eran mis primeras
navidades y me había sentido
muy feliz, yo sentí que me
querían mucho y que formaba
parte de la familia.
Bueno al pequeño de la casa,
aparte de muchos regalos le
habían traído unos pajaritos
¡eso me gusto! Veréis los
pusieron en el balcón, yo
los miraba y un día di un
salto me enganche en un
comedero lo rompí y caí al
suelo con un susto de miedo
y salí de allí echando
chispas y con al rabo
estufado; cuando lo oyó mi
señora no os podéis imaginar
como se puso. Otro día me
llama la señora y me dice
Missi vamos a bañarte ¡yo no
savia que era eso! Así que
cuando me metieron en el
baño cerraron la puerta ¡ó,
ó! caía agua dentro de una
bañera y yo me asome a oler,
aquello humeaba no quería
bañarme ¡pero si yo estoy
limpita! pero no; me
cogieron y me metieron
dentro , me pusieron champú
de minina, yo maullaba
desesperada, era como una
pesadilla menos mal que fue
corto, me sacaron de aquel
infierno y me secaron con
una hermosa toalla, avía un
aparato que salía aire
calentito, eso me gusto, mi
señora me frotaba con la
toalla y me decía, que guapa
te boy a poner con tu collar
nuevo y colonia de gatita;
bueno aquello no estaba tan
mal, me gusto mi pelo
brillaba y olía muy bien .
No os e contado lo golosa y
astuta que soy, cuando estoy
en la cocina y mi señora
esta haciendo la comida o la
cena, ella me dice ¿Missi
quieres comer? Claro que
pregunta ¿pero como le digo
que si? Tengo un secretito,
le ago carantoñas me
contoneo entre sus piernas y
mis maullidos son cortitos
miau, miau y al ratito ya
tengo mi recompensa.
Lo que no me gusta es cuando
me cortan las uñas de las
patas o me limpian las
orejas con esos palitos y
tampoco trago esas pastillas
que me dan para que no me
ponga malita, eso dicen
bueno si es por mi bien de
acuerdo.
Bueno que soy muy feliz con
mi familia, hasta creo que
mi señora esta un poco
chiflada, pues me dice
¡Missi vamos a olernos! Y yo
acerco mi nariz a la suya y
la huelo ¡lo que ay que
hacer para tenerlos
contentos.
Bueno todos son estupendos y
solo me gustaría poder
hablar, aunque ellos me
entienden por mis contoneos
mis maulliditos. Así que
estoy deseando que vuelva la
navidad, pues lo pase muy
bien y nunca lo olvidare,
hasta cuando se lo cuento a
Liberto me dice que esos
días lo paso pipa conmigo y
que lo pasaremos pipa las
próximas navidades.
Y colorín colorado este
cuento se ha acabado contado
por MISSI.