Porque yo estaba solo en la vida y tu llegaste a ella
¿Cómo es un día cualquiera lejos de ti, de mi amor?
Suena el despertador a las seis y media de la mañana y oigo tu
voz, que me dice "Despierta mi vida, despierta mi amor, despierta mi sapo,
despierta mi sol".
Abro los ojos y tu no estas ahí, entonces empiezo a pensar a tratar de averiguar
que es lo que estas haciendo en esos momentos y comienzo a restar las horas para
saber que hora es en tu país, pienso para mis adentros "Son siete horas menos,
pues si aquí son las seis y media de la mañana, allí donde esta mi vida, donde
esta mi amada, serán las once y media de la noche".
Y entonces me pregunto: "Estarás ya acostada, viendo la
tele, te estarás poniendo el pijama, estarás mirando la luna para
mandarla un mensaje de amor para mí, ....".
Entonces me dirijo a la ducha, cierro los ojos y trato de imaginar que eres tú
la que me esta bañando que no son mis manos las que con el jabón recorren mi
cuerpo si no que son las tullas y por un cuarto de hora llego a sentir tu
aliento, tu mirada, tu esencia en esa bañera.
Me visto y me dirijo junto a mi hermano al trabajo, hay días en los que veo la
luna, esta amaneciendo y ahí esta todavía la luna majestuosa, hermosa, preciosa,
... Recordándome que tú estas al otro lado del mundo, que quizás te hallas
levantando de la cama sintiendo mi llamada en ese momento y que al igual que yo
estés mirando la luna, la misma luna, distintos lugares, pero un mismo amor y
corazón.
Paso los ratos mirando el reloj, tratando ver que son
las 12:00.
que tu probablemente ya te estés levantando de la cama, o que estas a punto de
hacerlo.
Que tu dentro de poco estarás saludando un nuevo día.
Así hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo pasa el tiempo y se acerca
el momento del día por mi tan ansiado.
Llego por fin a casa y enciendo el ordenador y me conecto al mesenger, esperando
que ya hallas llegado al trabajo, que ya podamos catear, cambiar impresiones,
hablar de cómo nos ha ido el día, de lo que nos queremos, de lo que nos amamos,
de todo un poco.
Si llego y aun no estas los segundos que pasan me parecen eternos.
Te tengo que dejar unos instantes para ir a comer con mi familia y enseguida
vuelvo para contarte que he comido.
Apenas pasan unos instantes y ya me tengo que ir de nuevo a trabajar.
Me paso la tarde esperando de nuevo llegar a casa, volver a conectarme y de
nuevo estar contigo.
Hay veces que cuando vuelvo a casa por la tarde, se dibuja en el horizonte en
las nueves, tonos rojizos que hacen que añore tu pelo.
Llego por fin a casa, ceno mientras espero que tu llegues de comer.
Y por fin de nuevo contigo estoy hablando, hay veces en las que el sueño me
vence y te tejo antes de que te termines tu jornada de trabajo y otras muy pocas
he de reconocerlo, que aguanto hasta que te vas.
Me pongo el pijama me voy a dormir y de nuevo estas conmigo en mis sueños, en
mis ilusiones, en mis anhelos, en mis deseos, en mi vida.