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Más Flores
En algún rincón me
encontré pensando,
pensando en la vida,
una palabra de tan
solo cuatro letras
que significan un
todo, pero ¿que
significa en si la
vida?
Tal vez nunca lo
sabré, pero lo que
siento cuando mis
manos tocan mi
cuerpo y me
estremezco con el
frió viento, cuando
golpeo mi cabeza o
mi mente cae débil
contra el dolor y
mis lágrimas corren
por mi rostro, esa
sutil sensación que
extasía mis sentidos
y se convierte en
sufrimiento. Eso es
lo que nos hace
recordar que estamos
vivos, una forma
lenta de aprender de
la vida, tras cada
caída y cada gota de
sangre derramada,
cada lágrima que
entorpece tu hablar,
pero una lágrima
lleva en sí un mundo
de sensaciones desde
el momento en que
respiras por primera
vez, hasta en los
momentos de alegría
o de soledad y así
hasta la muerte
estarán.
Dicen que en el
último minuto de tu
vida ves pasar
frente a ti toda tu
historia y en el
próximo segundo se
nubla la vista y
caes inerte contra
el suelo con el
cuerpo frió y tu
mirada tranquila,
una sensación dura
al principio pero
tenue y dulce al
final, tu cuerpo
flota pero el viento
ya no es frío sino
tibio, las heridas
de tu cuerpo se
alivian no hay mas
dolor, te sientes
bien tu mirada se
apaga pero dentro
sigue el brillo de
la vida que todos
tenemos al nacer.
Ya no siento nada
apenas si recuerdo
aquella mirada que
aun me da miedo, el
calor de tus manos
que quemaba mi carne
y hacia que me
derrumbara sobre tus
pies y suplicara a
sollozos un poco de
piedad, recuerdo
tambien aquellas
noches de intenso
dolor y esa agonía
duradera hasta que
mis ojos descansaban
y viajaban lejos de
ti. Al despertar
veía tu rostro con
una difuminada
sonrisa y unas
flores al lado, yo
no entendía, pero tú
me susurrabas que
era hermosa y me
hacías sentir bien.
Me miraba en el
espejo y veía como
mi piel se tornaba
oscura con pequeños
rastros de sangre,
que solo limpiaba
con una toalla
húmeda y ahogaba mis
gemidos por temor.
Te acercaste a mi,
me apretaste contra
tu cuerpo y sentía
el calor de tu
aliento que me daba
miedo pero a la vez
me gustaba,
empezaste a tocarme
y besarme a decirme
que me querías y yo
me deleitaba con
esas palabras y esas
caricias que pronto
se convirtieron en
leves mordidas que
cada vez tomaban mas
fuerza y tus manos
que bruscamente
molían la piel, era
ahí cuando sabia que
me encontraba viva,
el dolor impregnaba
mi espacio y las
lágrimas corrían
nuevamente pero tu
no dejabas de
decirme que me
amabas y yo aun así
creía y así volví a
desvanecer.
Entré en un nuevo
sueño donde no
dolían los golpes,
mi fantasía volvió a
la realidad.
Y estabas ahí de
nuevo mirándome,
sonriendo. Y así
cada día fue pasando
y más lesiones en mi
alma se acumulaban y
perdí la noción del
tiempo al oler el
aroma de tantas y
tantas flores que me
procurabas.
En que momento deje
de sentir, en que
momento mi vida
detuvo el tiempo? Ya
no tengo dolor mis
manos están
intactas, mi rostro
volvió a recobrar su
belleza y mi cuerpo
no tiene golpes, me
siento bien, me
siento tranquila.
Ahora me despierto y
veo más flores, y
gente a mí alrededor
menos a ti y eso me
trae aun mas calma.
Tengo ganas de
gritar y reír de
hablar y correr
lejos, de ti.
Ya no me haces daño,
pero ahora lo
comprendo, me di
cuenta que ya no
hacías nada puesto
que ya no queda
nada, porque me
habías quitado todo,
mi confianza, mis
recuerdos, mi
sonrisa, mi
inocencia y hasta mi
vida.
Viko Larrinua,
Chihuahua, Méx. 2007
"Dolor, cruel
confidente para
valorar la vida"
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