1.-
Orígenes
del
patchwork.
El
patchwork
se
confecciona
a partir
de
fragmentos
de tela
unidos,
para
formar
una sola
pieza.
Se
trabajó
en
principio
con
objeto
de
aprovechar
restos
de
materiales
escasos
o
preciosos
para
hacer
artículos
prácticos.,
y de
obtener
telas
enteras
empalmando
tiras de
tejidos
de
diferentes
anchuras
confeccionadas
a mano.
En las
velas de
las
naves
del Nilo
representadas
en las
pinturas
murales
de Tebas
pueden
apreciarse
primitivos
ejemplos
de este
tipo de
labores.
Las
labores
de
aplicación,
consistentes
en la
costura
de pieza
sobre
tela de
fondo,
fueron
ideadas
para
remediar
tejidos
gastados
o
agujereados,
cubriéndolos
mediante
parches.
Más
tarde
fueron
ganando
valor
ornamental
al
comenzar
a
recortarse
los
parches
en
diferentes
formatos
y
adornarse
sus
bordes
con
hilos en
realce.
La
aplicación,
igual
que en
el caso
del
patchwork,
se
empleaba
en la
confección
de las
telas de
las
naves
egipcias,
quizá a
modo de
identificación,
o para
indicar
su
pertenencia.
El
acolchado,
que
originalmente
consistía
en unir
dos
capas de
tela con
un
relleno
mullido
entre
medias,
se
introdujo
como uno
de los
recursos
más
prácticos
de
protección
contra
el frió.
Luego se
inventaron
otras
variantes
de la
misma
técnica,
a base
de dos
capas de
tela,
sin
relleno,
y con
dibujos
compuestos
por
líneas
de
costuras
que
formaban
efectos
abultados
en las
superficies
de las
telas.