El
fotógrafo regresaba de ver a sus perros y el oso
Blanco apareció de improviso
Más que evidente que el oso aquel no estaba
hambriento.
Durante una semana, el oso regresó a jugar con los
perros todas las noches.
Nuestro agradecimiento al fotógrafo autor de estas
maravillosas tomas.
Envía Sira