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Un
desempleado solicita un empleo de desatascador de W.C. en una gran
empresa.
El director de recursos humanos lo convoca para la entrevista, luego
le hace pasar una prueba (con una ventosa muy nueva).
Le dice: estás contratado, dame tu e-mail y te mandaré el
formulario, así como la fecha y la hora a las que tendrás que
presentarte para trabajar.
El hombre desesperado, contesta que no tiene ordenador, y por lo
tanto no tiene e-mail.
El DRH le dice entonces que lo lamenta, pero si no tiene e-mail, eso
significa que virtualmente no existe y, como no existe, no puede
conseguir el empleo.
El hombre sale, desesperado, sin saber que hacer, con sólo 10
dólares en el bolsillo. Decide entonces ir al supermercado y comprar
una caja de 10 kgs de fresas.
Hace por lo tanto la venta de sus fresas al kilo, de puerta en
puerta, y en menos de dos horas, logra duplicar su capital. Repite
aún tres veces la operación y regresa a casa con 60 dólares.
Se da
cuenta entonces que podría sobrevivir de esta manera. Sale de su
casa más temprano cada día y regresa más tarde y así triplica y
cuadruplica su dinero cada día.
Poco tiempo después, se compra una furgoneta, luego la cambia por un
camión y más tarde se encuentra con una pequeña flota de vehículos
de entrega.
Pasan
cinco años...
El hombre es propietario ahora de uno de las más grandes redes de
distribución alimenticia de los Estados Unidos.
Piensa entonces en el futuro de su familia, y decide hacerse un
seguro de vida. Llama a un asegurador, escoge un plan de seguro y
cuando termina la conversación, el asegurador le pide su e-mail para
mandarle su propuesta.
El hombre dice entonces no tener e-mail. Qué raro le dice el
asegurador, no tiene e-mail y logra construir este imperio,
imagínese donde estaría si tuviera un e-mail.
El hombre reflexiona y contesta: sería desatascador de W.C. en una
gran empresa.
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